Metodología aplicada

Modelado y coordinación en BIM: el modelo 3D se constituyó como la fuente única de información, permitiendo detectar interferencias, iterar secciones y extraer listados precisos de armaduras.

Cálculo estructural: desarrollo de la memoria de cálculo conforme a normativa vigente, verificación de solicitaciones y dimensionado de elementos.

Detallado de armado: generación de planos de armado por elemento (vigas, columnas, losas, muros) con plegados y posicionado de cada barra.

Optimización de corte: proyección de las formas desplegadas sobre barras comerciales de 12 m y generación de órdenes de corte para reducir desperdicio y optimizar logística.

Generación de cómputos y planificación por etapas: listados por piso y por elemento que facilitan la vinculación entre avance físico y valuación económica para financiación por hitos.

Control y registro de procesos en obra: preparación de planillas de información para el control de todos los procesos (identificación de elementos a hormigonar, vinculación con lotes de hormigón, registro de empresa y mixer, controles pre-hormigonado y post-hormigonado, y documentación de ensayos de resistencia). Estas planillas permiten verificar la conformidad entre lo proyectado en el modelo y lo ejecutado en obra.

Proyecto estructural:
Diseño, cálculo, modelado BIM y detallado de ingeniería.

Sobre la base del proyecto de arquitectura y sus necesidades se desarrolló integralmente la ingeniería estructural del proyecto Wellness 2: desde el diseño y cálculo hasta el detallado y la entrega de planos ejecutivos generados a partir de un modelo BIM. El trabajo se orientó a transformar el modelo en información útil para la obra y la gestión: cómputos por piso y por elemento, planillas de plegado y órdenes de corte optimizadas, así como planillas de control de procesos. El objetivo fue mejorar la previsibilidad, reducir desperdicios y facilitar la financiación por etapas.

Beneficios para le ejecución.

Control económico real: el desglose por elemento y por piso permite trazabilidad del gasto y facilita la programación de pagos por avance.

Reducción de desperdicio y ahorro: las órdenes de corte optimizadas disminuyen la compra innecesaria y los residuos en obra.

Mayor previsibilidad: planos detallados y cómputos confiables reducen incertidumbres y aceleran la toma de decisiones.

Coherencia documental: toda la información proviene del modelo BIM, evitando discrepancias entre cálculo, planos y mediciones.